Hermosillo, Sonora 21/01/2010
Según estadísticas nacionales, 9 de cada 10 empresas que surgen fracasan, porque la idea que tienen no es viable, debido a que no realizan un estudio de mercado a fondo.
Un error muy frecuente, es calcular erróneamente el tamaño del mercado a conquistar, la mayoría de los emprendedores no analizan a detalle cuánto mercado tiene el potencial para comprar sus productos o servicios.
La planeación a diestra y siniestra o al “ahí se va” no funciona, yo como emprendedor… puedo imaginar que venderé un millón de productos en un mes y la realidad es que no alcanzo a colocar ni el 10% de lo que pensaba.
Elaborar un proyecto de ventas, basado en una adjudicación de capital de riesgo erróneo, creando un costo de operación insuficiente es una falla fatal para iniciar la operación.
Otro error común es calcular el tamaño de mercado a simple vista, sin un estudio a fondo, por lo tanto el cálculo de proyección de ventas tendrá márgenes de error.
Sin embargo, el error más recurrente entre los emprendedores, es pensar que por falta de capital, incorpora nuevos socios innecesarios, en ocasiones muchos de ellos no contribuyen con nada adicional, sólo el dinero, estos socios con el tiempo se vuelven una carga si no aportan valor al negocio.
Al momento de iniciar tu empresa, no contrates jóvenes por conveniencia, ya sean parientes o amigos, estos podrían ser las personas equivocadas para sacar adelante tu empresa, ya que al momento de despedirlos la decisión es más difícil, mejor contrate personal con habilidades y la experiencia adecuada.
Es muy común que el emprendedor sólo se enfoca en las habilidades que sabe y conoce bien, por lo que sólo presta atención a una parte del negocio y descuida la otra, porque no sabe o no le gusta.
La compañía y sus productos deben tener fuerza en el mercado, algunos buscan todas las oportunidades y no focalizan lo que realmente necesitan.
La falta de estrategia de salida, propicia a los emprendedores a formar parte de la estadística de fracasos, ya que sin esta herramienta se pierde la visión, es importante detectar si la compañía se quiere crear para patrimonio familiar, para franquiciarla, desarrollarla o luego venderla, para ello necesita mantenerse alerta en el mercado.