|
La familia es de gran apoyo, los hijos y la pareja son la fortaleza que una mujer necesita para salir adelante.
|
Hermosillo, Sonora 18/01/2010
En nuestro país, actualmente existen muchos factores reales y obstáculos de tipo cultural o simbólico, que limitan el acceso de las mujeres a las oportunidades de desarrollo personal y empresarial.
La competitividad empresarial, hoy en día, para las mujeres empresarias se ha convertido en un arma valiosa, que les permite tener el control en situaciones diversas y difíciles que se les pueden presentar.
A continuación, destacaremos los factores reales y obstáculos simbólicos a los que se enfrentan las mujeres emprendedoras y empresarias de nuestro país:
Factores reales:
El bajo nivel escolar, puede considerarse el más importante y el de mayor peso en su contra.
La falta de recursos económicos,
La falta de capacitación y experiencia laboral,
El tiempo que dedica al hogar y a los hijos, por lo que se descuida el trabajo, La falta de libertad para trasladarse de ciudades,
Insuficientes redes y servicios de apoyo,
La discriminación laboral, por ser mujer, por embarazo, maternidad, estado civil y etnia.
Sólo por mencionar algunos, sin dejar de lado, el no contar con un patrimonio propio que pueda respaldar alguna operación crediticia.
Obstáculos simbólicos:
Falta de auto – reconocimiento,
Baja autoestima,
Inseguridad al tomar sus propias decisiones,
Dependencia emocional,
Miedo a fracasar,
Falta de apoyo familiar o de la pareja para impulsar sus proyectos,
Visión prejuiciosa del papel de la mujer como madre y ama de casa,
La responsabilidad asumida del cuidado y educación de los hijos y el trabajo doméstico.
Estos son sólo ejemplos de los retos que la mujer tiene que enfrentar día a día, sin embargo, ya hablando en materia de negocios, la mujer debe de hacerse algunas preguntas…
¿Cuáles son mis obstáculos reales y simbólicos? ¿Qué decisiones tomar para superarlos?
¿Cuáles son las principales desventajas y deficiencias de mi negocio?
¿Qué acciones debo tomar para enfrentarlas?
Es importante, que al iniciar o estar al frente de un negocio, la autoestima esté elevada, que la mujer se sienta capaz de lograr sus metas, que sienta el poder que da dirigir una empresa y que se olvide de todos los tabúes que existen en torno al término “Mujer trabajadora”.
La familia es de gran apoyo, los hijos y la pareja son la fortaleza que una mujer necesita para salir adelante.
|